13 de juny del 2017

Eva en el Paraíso

Petites troballes boniques de compartir 😊


Cuando Eva salió del Paraíso, se obsesionó con la idea de regresar a Él. 

Cada vez que se fijaba en los ennegrecidos edificios de la ciudad, en la suciedad de las aceras, en el hacinamiento o el ruido, cerraba los ojos y recordaba con angustia todo lo que que ya no tenía: un jardín exuberante con palmeras y árboles de frutas deliciosas, flores de colores vivos y pájaros exóticos, agua que brotaba de los manantiales subterráneos junto a un suelo de hierba esponjosa por el que caminar descalza… 

Eva sufría aquella ausencia desconsolada y eternamente incompleta. Adán y ella tenían una hipoteca, no podían abandonarlo todo e irse sin más. 

Mientras clavaba un póster del Jardín del Edén en la pared, prometiéndose ahorrar cada céntimo para el viaje de ambos, un viento gélido la sorprendió. Provenía de una verja abierta en su alma. Eva empujó la valla y se asomó con cautela. Las hierbas crecían salvajes entre cardúmenes y espinos en un terreno abandonado, rodeado por un enrejado lleno de óxido. La humedad y el frío le erizaron la piel. Eva se estremeció intranquila al vislumbrar el Jardín de su Ser. 

Durante muchos años ignoró aquel solar. Lo usó como trastero, y al dejar la verja abierta, permitió que desconocidos usasen el espacio sin respeto y arrojasen despojos. Pero los cardos le arañaban el alma cuando respiraba. Los trastos sonaban entrechocándose cuando se movía, y ella tiritaba destemplada por aquel frío. 

El Jardín del Edén la contemplaba desde el póster de la pared, hermoso e inalcanzable. Eva lo miraba y lo miraba sin saberse ciega… hasta que llegó el día en que realmente estuvo dispuesta a Ver. 

Fue entonces cuando caminó hacia su jardín interno. Ya no era una joven, los años le habían regalado valiosas perlas de experiencia. Nunca había conocido la paz ni el disfrute del momento presente. En su bélico perfeccionismo, siempre se había fijado en lo que le faltaba y en lo que estaba mal. Pero aquella vez, se arrodilló sobre la hierba y enterró su insatisfacción. Dejó de esperar a que llegasen semillas extraordinarias de tierras lejanas y plantó los frutos que ya comía. Sembró manzanas, aguacates, maíz, pipas, ciruelas y dátiles. 

Vio cómo otros entraban en aquel jardín y, en su inconsciencia, pisoteaban los brotes. Por ello, aprendió a cerrar la puerta y a elegir sus visitas. Comprendió que los vientos de ira y miedo devastaban su jardín, así que protegió los pequeños tallos y les dio calor con su cuerpo. Eva fue paciencia, Eva fue invernadero. 

Los días y los meses le enseñaron a vivir en el presente y a caminar siguiendo únicamente su propia armonía. Aprendió a soltar y a dejar ir. Celebró cuánto crecían sus plantas, sus árboles, sus lotos y orquídeas, en vez de compararlas con las del Jardín del Edén. Se llenó del olor de las flores y de la fruta que se pudre en la tierra. Cantó entre los árboles cuando aún no había trinos de pájaros. Encendió hogueras cada vez que volvió el frío. 

Eva nunca regresó al Paraíso. Eva se transformó en Paraíso.

Myriam Aram © Copyright de los textos: Myriam Aram
Font: Enlace

31 de març del 2017

Benvinguda primavera...

De nou la primavera floreix i amb ella aquella energia de renaixement i creativitat. El dia s’allarga i el sol comença a acaronar amb escalfor i subtilesa. Els cicles es repeteixen constantment a la natura i dins de cadascú de nosaltres.

Escoltar els ritmes, les energies que acompanyen cada estació, la vida que batega a cada moment... Respirar profunda i conscientment, permetre que l’aire arribi a tot el cos per després despendre’ns-en i tornar-nos a omplir d’ell. Deixar-se gronxar per tots aquests moviments, i permetre senzillament que la vida ens visqui, amb acceptació, amor i un sentiment que ressona a quelcom “sagrat” i “màgic”.

Benvinguda primavera, després del llarg retir que ens ha brindat l’hivern acollint-nos dins seu per interioritzar i integrar, arribes per a permetre’ns aflorar de nou la intuïció i les ganes de crear i compartir.

Els meus millors desitjos perquè aquesta energia entrant us acaroni i us ompli de presència per així poder observar com la vida brota de nou omplint-nos de colors, cant, calidesa i llum.

Una forta abraçada, Roser.

11 de març del 2017

Tu vida no puede salir mal...

En realidad, tu mundo está configurado de tal forma que nada te puede pasar, sin embargo Todo Pasa Para Ti - para tu despertar, para tu crecimiento, para tu inspiración, para tu exploración - incluso si te olvidas de eso, o si a veces no puedes verlo o si a veces caes en la distracción y en la desesperación.

Cuando no hay un destino fijo, no puedes perder el rumbo, así que nada de lo que pase en tu vida puede sacarte del camino. Tu camino ES lo que pasa, y lo que pasa ES tu camino. No hay de otra.

Todo es un regalo en este inquebrantable camino que llamas vida - la risa, las lágrimas, los momentos de gran angustia, las experiencias de profundas pérdidas, el dolor, la confusión, los momentos en los que crees que nunca lo lograrás, incluso el la inmensa angustia que causa el amor - aunque lo olvides, o a veces no puedas verlo, o pierdas absolutamente la fe en este gran espectáculo.

Pero incluso la pérdida de la fe en este espectáculo es parte del espectáculo, e incluso la escena donde 'algo está saliendo mal' no es indicativa de que el espectáculo esté saliendo mal, y así, siempre estás exactamente donde necesitas estar, lo creas o no, incluso si no lo crees.

La vida es absolutamente confiable, aunque tu confianza parezca estar a millones de años luz, la vida no puede ir mal, porque todo es vida, y la vida es todo. Entiende esto, compréndelo desde tu corazón. La espiritualidad es profundamente simple, tan simple como la respiración, tan natural como contemplar las estrellas por la noche y caer rendido de asombro.

El universo es mucho más hermoso de lo que podrías alguna vez imaginar.

- Jeff Foster

8 de març del 2017